viernes, enero 27, 2012

Otherwise

Adicto, así me declaran. Años intentando salir de esa prisión del placer, pero también es cierto que nadie conoce el verdadero sabor de las cosas.

Todo comenzó cuando era un adolescente. Con sólo trece años empecé a ser adicto. "No, no puede ser posible", se dirán. Oh si, ninfomanía a ese instante, que necesitas repetir una y otra vez, pero ni una sola equipara a la primera vez, era como cuando un niño abre los regalos de su cumpleaños, únicamente en ese instante es cuando disfruta más. El primer beso es una minuencia en comparación con esto. Oh, Dios, si existes, no me libres de este pecado, prefiero los siete infiernos antes que tu mano divina intervenga.

Ni los castillos de un rey, ni la victoria, ni la liberación del sentimiento de culpa,... Nada, he dicho, nada, es comparable ni equitativo a este sentimiento. No existe alternativa alguna, vivo en un bucle sin condición de salida a excepción de mi muerte, vivo para y por ese instante. ¿Otherwise? Si hubiera otro caso mi vida sería una pesadilla. Si mi alma no hubiera rozado ese momento en el tiempo y no lo sintiese una y otra vez, no tengo ni idea de qué estaría haciendo en las calles. Y no me hagas pensar en excepciones, no hay ninguna posible. No me metas en un try, porque jamás permitiré que un basto sistema de excepciones o errores me libere de este bucle. Me da igual desbordarme, empecé con trece años y moriré como una verdadera estrella de rock: rodeado de un profundo aura de éxtasis y triunfo, y dicho estado me marcará como una leyenda.

¿Qué exploten los sistemas electrónicos? ¿Qué estalle mi cuerpo y el mundo en el que vivo en mil pedazos? ¿Qué todo me da igual y qué los demás no importan? Si, ¿y qué? Todo seguirá yendo bien para mí, siempre y cuando me mantenga prisionero de esta forma de vida, más allá de los siete cielos, superior a la sociedad en la que vivimos.

Nadie puede comprender ese instante. Recuerdo mi sorpresa, con sólo trece años, solo en casa con un ordenador y una conexión a internet, ¿es qué nadie puede comprenderme? Sí Dios, he hecho un pecado gordo; Sí ministros, soy un delincuente; Sí justicia, meterme entre rejas; Sí, joder, sí, os he jodido, ¿pero sabéis una cosa? No me arrepiento, sí, no me miréis así, no me arrepiento, pues he vivido más y he visto más allá que todos vosotros juntos.

Se llamaba Emule cuando lo conocí y sigue llamándose así. Me llaman adicto, me llaman delincuente, me llaman pirata,... ¿Es que nadie me comprende?

Escrito por: Griseo Mitran el 12 de Abril de 2009 [1].

Notas:
[1] Entrada rescatada de aquel blog que borré llamado Personalidad Múltiple. Esta no es la historia de mi vida, sólo es un relato de una visión exagerada que parece ser que tienen los artistas y los gobiernos de los ciudadanos.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Única norma para comentar: NO COMENTAR COMO ANÓNIMO EN ESTE BLOG. TODO COMENTARIO FIRMADO COMO ANÓNIMO EN ESTE BLOG SERÁ BORRADO. (Razón: aquí)